Debes conquistar a tu marido
Sobre o livro
Dean no me visitaba con frecuencia. En los cinco años que yo llevaba casada, apenas si Dean pasó por nuestro chalecito más allá de diez o doce veces. A decir verdad, el primer año, después que Gary y yo nos casamos, Dean, mi hermano, vino por nuestra casa la noche de Navidad y a los diez meses, cuando nació Doris. Ni otro día más. Dean es un muchacho estupendo, pero muy independiente. Tiene veintisiete años, está soltero y no parece dispuesto a echarse novia. Nadie se mete con él, y él jamás se mete con nadie. Por eso me extraña tanto que en este último mes, Dean se deje caer por mi hogar un día sí y otro no. También mamá viene de vez en cuando, más de vez en cuando que nunca. Y papá. Papá, que es enemigo de hacer visitas, que siempre anda por los muelles de Rochefort, o en el club con sus amigos, o en su imponente oficina de ingeniero naval.
Detalhes
O Que a Galera Achou
Entre pra avaliar e comentar
EntrarNinguém falou nada ainda. Seja a primeira pessoa corajosa a dar sua opinião.